Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si me da vergüenza o miedo contar lo que me pasa?
Esto es completamente normal, ya que se trata de un tema que es muy íntimo. Ten en cuenta que estoy muy acostumbrada a trabajar con personas que tienen problemas a nivel sexual. Lo último que hago es crear una situación incómoda. De hecho, te darás cuenta de que las sesiones pueden ser incluso divertidas. Para mí, lo más importante es que puedas estar cómodo/a, sentirte a gusto con lo que me cuentas y que, partiendo de ahí, podamos trabajar y puedas ver los cambios que mereces en tu vida sexual.
¿Cómo vamos a trabajar?
Siempre intentaré que el proceso tenga sentido y se adapte a ti, con una estructura que te resulte clara y cómoda. Además, creo que es importante que sepas qué pasos vamos a ir dando y que podamos ir construyendo juntos/as el camino de la terapia. Para ello, después de la evaluación, haremos una devolución. Es decir, compartiré contigo lo que he podido conocer de tu historia, cuáles son mis hipótesis y qué considero que sería importante priorizar en terapia. Así, podremos tener claro hacia dónde vamos y qué necesitamos trabajar para que puedas sentir que la terapia te está ayudando, y puedas volver a conectar con el placer y disfrute en tu vida sexual.
¿Cuánto dura una sesión de terapia?
Cada sesión tiene una duración de aproximadamente 55-60 minutos. Es un tiempo pensado para que podamos profundizar en los puntos clave y, sobre todo, para que puedas expresarte con calma y sin sentirte con prisas.
¿Cuánto cuesta una sesión de terapia?
El precio de la sesión son 60€. En caso de tratarse de una terapia de pareja, o que de manera puntual pueda acudir tu pareja, entonces la sesión serían 80€. Si tienes alguna pregunta sobre el pago o quieres hablar sobre opciones, no dudes en ponerte en contacto conmigo.
¿Con qué frecuencia se deben realizar las sesiones?
Esto depende de cada proceso y según acordemos. No obstante, las primeras sesiones siempre se recomiendan de manera semanal, dado la importancia de cara al proceso de evaluación y no dejarnos nada relevante, aunque con flexibilidad. Después, podemos ir valorando en conjunto poder espaciarlas de manera quincenal. Al final del proceso, se haría seguimiento mensual hasta dar el alta.
¿Cuánto tiempo voy a tardar en notar cambios?
Depende también mucho de cada proceso. No obstante, tengo muy en cuenta, incluso en las primeras sesiones, en mandar algunas tareas, técnicas y herramientas para que empieces a notar cambios desde el inicio.
